
Por Eva Sacco
En los últimos días empecé a percibir que algo cambió en la narrativa económica. Lo conversé con colegas y amigos, y la sensación era compartida: el clima informativo parecía haberse vuelto más sombrío.
Pero también sé que nuestra percepción está atravesada por sesgos cognitivos. Como enseñó Kahneman, vemos patrones incluso donde no los hay. Por eso, aunque confío en mi intuición, confío mucho más en un dato construido con método.
Decidí entonces hacer lo que hacemos quienes trabajamos con Ciencia de Datos: pasar de la sensación al dato.
Armé un pequeño experimento. Y lo que encontré fue revelador.
Metodología
Tomé los últimos 50 titulares de Google Noticias vinculados a “economía argentina” del 9 de abril de 2026.
¿Por qué Google Noticias?
Porque no es un simple agregador. Es un algoritmo que selecciona lo que considera relevante, reciente y representativo en función de:
- autoridad del medio
- volumen de cobertura
- coincidencia semántica
- actualización
- interés público
En otras palabras, Google Noticias funciona como un proxy del clima informativo.
Luego apliqué un pipeline automatizado en Python utilizando un modelo de análisis de sentimiento entrenado en español (pysentimiento).
El proceso fue completamente reproducible:
- Descarga de titulares vía RSS
- Limpieza del texto y eliminación de los nombres de los medios
- Clasificación de cada titular en positivo, negativo o neutral
- Cálculo de probabilidades asociadas a cada clasificación
- Filtrado de titulares negativos
- Generación de una nube de palabras para visualizar la narrativa dominante
Resultados
La distribución fue clara:
- 33 noticias neutrales
- 16 noticias negativas
- 1 sola noticia positiva
Cuando se observan únicamente las negativas y se visualiza su nube de palabras, aparecen con fuerza conceptos como:
industria, caída, crisis, salario, retroceso, tensiones, poder adquisitivo, sectores
Qué nos dice este análisis (y qué no)
Este análisis no nos dice si lo que los medios describen se corresponde o no con la realidad económica.
Pero sí permite afirmar algo muy concreto:
El clima informativo y la narrativa económica dominante del día fue marcadamente negativa.
Y esto es clave, porque la narrativa económica no es neutra: influye en expectativas, decisiones de consumo, inversión y humor social.
Lo que parecía una impresión subjetiva se transforma, mediante método, en un patrón observable.
Para qué sirve este tipo de análisis
Este enfoque permite:
- Monitorear el clima informativo económico en tiempo real
- Detectar sesgos en la cobertura mediática
- Complementar el análisis macroeconómico tradicional
- Estudiar la construcción de agenda pública
- Detectar cambios en el humor social antes de que aparezcan en indicadores duros
La economía no solo se mueve en datos duros. También se mueve en relatos.
Y esos relatos, hoy, pueden medirse.
