
Lic. Alejandro Sangiorgio
RESUMEN EJECUTIVO
En los primeros dos años libertarios, se asistió a un fenómeno inédito en la historia económica reciente del país, tanto
por las profundas transformaciones que afectaron el desenvolvimiento del mercado laboral como por la desarticulación
del tejido empresarial. El escenario laboral y la dinámica empresaria en el bienio libertario atravesaron una aguda
reconfiguración estructural, que no sólo se exteriorizó en una suba del desempleo caracterizada por una brutal pérdida
de empleo asalariado formal y un importante aumento del autoempleo cuentapropista y otras modalidades informales,
una situación que consolidó un panorama de creciente precarización laboral, sino que también impactó severamente en
el entramado empresarial y en el perfil productivo del país. En todos los casos, se trata de unos claros efectos derivados
tanto de la aplicación de una drástica política de ajuste, y de medidas de desregulación, liberalización, y apertura
comercial, ideadas para reducir la inflación (a partir del firme convencimiento dogmático de que la resolución de este
desequilibrio permitiría allanar el camino para lograr el saneamiento macro), así como también de una violenta
reconfiguración de los precios relativos que alentó la reprimarización de la matriz productiva, la cual pasó a estar
motorizada por sectores extractivos (agroindustria, pesca, minería, e hidrocarburos) con destino a la exportación en base
a la explotación de ventajas comparativas estáticas, servidos por una plataforma de servicios financieros, inmobiliarios
y logísticos, un perfil de actividades de muy baja intensidad laboral.
